lunes, 17 de septiembre de 2012

CAMBIO EN EL USO DEL PREFIJO "EX"



Otro cambio ortográfico que es necesario mencionar y comentar es el de la escritura del prefijo "ex". En la Ortografía anterior e, incluso, el Diccionario de dudas panhispánico no había una recomendación muy clara. Total que el prefijo podía escribirse separado de la palabra base, incluso con el refuerzo de un guion o, claro, también separado y punto.
Ejemplo:
(ex - combatiente  o ex combatiente)
En cambio, ahora se afirma que el prefijo "ex" debe escribirse siempre adherido a la base léxica, como cualquier otro prefijo. Es decir que a partir de ahora se escribirá


o   exempresa
o   exequipo
o   exjugador
o   exmarido
o   exministro
o   exnovio
Pero – siempre hay un pero – se escribirá separado si su base es pluriverbal, es decir, si 
consta de varias palabras, como ocurre con las locuciones y otro tipo de grupos sintácticos.
Ejemplos
o   ex alto cargo
o   ex capitán general
o   es número uno
o   ex primer ministro
o   es ama de casa

Esta norma, por supuesto, también se aplica a los demás prefijos:
o   vice primer ministro
o   pro derechos humanos
o   anti naciones unidas
o   super de moda
o   super a gusto

Ni modo, la ortografía y sus vaivenes

martes, 4 de septiembre de 2012

Las mayúsculas fueron anteriores a la minúsculas




SABIAS
que las mayúsculas son anteriores a las minúsculas. En contra de lo que cabría suponer, las letras mayúsculas son muy anteriores en el tiempo a las minúsculas que aparecen bastante tiempo después de las mayúsculas, también llamadas ahora, altas..
Al parecer  los romanos solo contaban, inicialmente, con diversos tipos de letras capitales o mayúsculas: las capitales elegantes o cuadradas.
La historia cuenta que siglos después aparecería una letra llamada uncial (del tamaño de una pulgada). Letra, básicamente mayúscula, aunque sus formas ya eran más redondeadas ya presagiaban la llegada lenta de la minúscula.
Luego, por el siglo V d.C. se utilizó la semiuncial, es decir, un tipo mixto cuya forma se asemeja cada vez más a la minúscula cursiva. Se sabe que muchas de estas letras convivieron por mucho tiempo.
Es en el siglo VII d.C. cuando se fueron desarrollando las llamadas letras nacionales. Por esa época, en los monasterios, centros de copia y difusión de la cultura, los clérigos tomaron como base la nueva mayúscula cursiva agregándole nuevas formas en cada área de la ya desintegrada Romania: es decir la  insular, gótica, visigótica, merovingia, etc.
Sin embargo,  hubo que esperar a los siglos VIII y IX d.C., época del renacimiento carolingio, para ver aparecer una nueva letra, la minúscula carolina, cuya adopción generalizada propició la tan necesaria unificación de tipos y ayudó con la producción de copias  con un estilo más uniforme, pues era más maniobrable y redonda
Para cuando los impresores humanistas tuvieron que decidir  entre las complicadas letras góticas- que aun  predominaban en la escritura a mano de aquel tiempo -  optaron por una letra que retomaba la minúscula carolina.
Fue por tanto, el triunfo de la minúscula carolina, así como la combinación de dos juegos de letras diferentes en origen lo que dio como fruto el modelo más difundido en la actualidad.

Nota tomada del libro "Ortografía de la lengua española"

viernes, 31 de agosto de 2012

Importancia de la ortografía



El siguiente fragmento ha sido extraído del libro "Ortografía de la lengua española". Me parece un texto imprescindible en cuanto a la preponderancia que debe darse a la correcta escritura.

IMPORTANCIA DE LA ORTOGRAFÍA

La ortografía es compañera inseparable de la escritura, así como de la lectura, ya que para descifrar lo escrito  es preciso conocer el código ortográfico. El conocimiento y el dominio de la ortografía  resultan fundamentales para asegurar  la correcta comunicación escrita entre los hablantes  de una misma lengua. Esto le garantiza  la adecuada  creación e interpretación  de textos escritos. No es un simple  adorno,  sino condición necesaria  para el completo desarrollo de la persona, como  individuo y como ser anclado en la sociedad, en la medida en que la escritura es hoy fundamental como soporte del conocimiento y como instrumento de comunicación. 
La ortografía ocupa así un lugar esencial en sistema educativo, puesto que es indisociable de la adquisición  de las destrezas básicas de la lectura y la escritura, indispensables en la formación de todo ciudadano.
La ortografía es, además, un bien social porque, mediante su concurso, las lenguas alcanzan la máxima expresión de una unidad que se extiende por encima de todas las variaciones geográficas, sociales y situacionales. Gracias a la existencia  de una ortografía común leemos los textos de autores de muy diversas áreas geográficas como si tuvieran una misma voz. La unidad ortográfica constituye , pues, el soporte más visible del sentimiento de una comunidad lingüística y cultural entre países que se expresan en una misma lengua y, en dimensiones que no son difíciles  de imaginar, facilita las relaciones sociales, políticas y económicas.
Por todo ello, las sociedades, que comprenden las profundas repercusiones de la adecuada alfabetización  de todos sus miembros, conceden a la ortografía una importancia  singular, y su correcto dominio se halla asociado a connotaciones positivas. 
Es la propia sociedad la que recompensa a quienes dominan esta disciplina con una buena imagen social y  profesional. Y, en el lado opuesto, es también la sociedad la que valora como faltas los errores ortográficos y quien sanciona a las personas que muestran una ortografía deficiente con juicios que afectan a su imagen y que pueden restringir su promoción académica y profesional.

lunes, 6 de agosto de 2012

¿Por qué "régimen" con plural "regímenes"?




Por supuesto, el que la sílaba tónica de una palabra cambie de lugar entre el singular y el plural (como es el caso del ejemplo puesto en el título de este post)  ha sido una de las tantas reglas que se tenía que aceptar arbitrariamente en alguna clase de ortografía por la que hayamos tenido que pasar.
Sin embargo, por allí quedó la pregunta incómoda: ¿Por qué cambian de sílaba tónica algunas palabras? Pues bien, por lo menos aquí la respuesta a esta interrogante. 
Sucede que en español la sílaba tónica debe estar en cualquiera de las tres últimas sílabas (aguda, grave o esdrújula). El caso de las sobresdrújulas es un caso particular con pronombre enclítico (llévatela)
Esta restricción del acento a los tres últimos lugares explica que determinados sustantivos esdrújulos en singular trasladen el acento, en el plural, a la sílaba siguiente, como ocurre en régimen y espécimen, cuyos plurales respectivos son regímenes y especímenes (y no * régimenes ni * espécimenes, que sobrepasarían  el límite señalado). 
Otras palabras  esdrújulas en singular se mantienen invariables en plural, precisamente, por esta misma razón, como ocurre, por ejemplo, en  el / los asíndeton y un/ unos cárdigan.

Imagen tomada del blog "Papeles rotos"

viernes, 30 de marzo de 2012

RECOMENDACIONES SOBRE LAS PALABRAS IMPRECISAS DENTRO DE UN TEXTO



CUIDADO CON LAS PALABRAS COMUNES


Uno de los problemas más comunes cuando se busca redactar textos eficientes  es encontrar   las palabras adecuadas dentro de la intención del texto. 
Muchas veces - ya sea por descuido o por ligereza - recaemos en el uso de palabras usadas con demasiada frecuencia y para casos distintos. Ese el caso de palabras como los sustantivos "cosa" que, por cierto, puede ser desde una ideas hasta un monumento. Igual sucede con adjetivos como "bonito" que puede aparecer en textos tan diferentes como la apreciación de una película hasta la descripción de de un edificio. De igual manera, en la redacción se tropieza con los llamados verbos "baúl" que aparecen sembrados en el texto con excesiva frecuencias. Verbos como "tener", "hacer", "poner" suelen reemplazar a otros verbos que podrían ser más expresivos.
Ahora bien, no estamos afirmando que estas palabras no deban usarse; lo que buscamos es recomendar  que su uso no se extralimite más allá de los necesario.

jueves, 15 de marzo de 2012

MODIFICACIONES EN EL USO DE LAS MAYÚSCULAS


En la presentación del capítulo sobre el uso de las mayúsculas que hace la Ortografía de la lengua española se dice que, en contra de lo que cabría suponer, las letras mayúsculas son anteriores en el tiempo a la minúsculas, que hacen su aparición en época relativamente tardía. La minúscula se instala, más o menos, a mediados  del siglo II d.C.
Como sea, lo cierto es que con el tiempo, y mientras la escritura se convertía en una de las herramientas más útiles de nuestra civilización, las recomendaciones de uso para la mayúsculas y minúsculas se fueron haciendo más complejas, aunque, claro, importantes para la buena escritura.
Para cuando la RAE se instaló como institución rectora del buen uso de la lengua castellana, había distinciones de uso (entre mayúsculas y minúsculas) para todos los gustos. Por supuesto que la tarea de quienes querían redactar con cierto estilo se fue haciendo más difícil. 
Ahora bien, aunque el propósito de las instituciones normativas del idioma es la de allanar el camino de los escribientes, no siempre lo consiguen. Peor aún, sucede que después de una nueva edición que impone cambios, a veces aumentan las confusiones. 
Por ejemplo, la reciente edición de 2010 presento algunas modificaciones; y aunque no  fueron muchas en verdad, sí removieron el escenario ortográfico. Por supuesto que no todos estuvieron de acuerdo con ciertas modificaciones, y eso es también algo normal en campos discutibles como la ortografía. 
En este post, y seguramente en algunos más, iremos presentando algunas de estas modificaciones en el uso de las mayúsculas.  

jueves, 1 de marzo de 2012

DUDAS SOBRE LA TILDE EN "SOLO", "ESTE", "ESE", "AQUEL"...



A pesar de que este asunto ya está normado desde la Ortografía de la lengua española de 1999, la duda sobre su tildación o no, todavía sigue complicándoles la redacción a muchos escribientes que se topan con estas palabras, y de pronto, la gran duda: se tildan o no se tildan.
Pues ya no, y punto. Si necesitan un respaldo académico,  hagan referencia a la Ortografía de la lengua española 2010. En ella se prescribe lo siguiente: “… a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras”.
EXPLICACIÓN
Ahora bien, ampliando un tanto el tema, se explica lo siguiente: “La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo (No me gusta estar solo), así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s".
No obstante, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de la tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos (este, ese, aquel...) para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos. Esto, por ejemplo, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes:
- Trabaja sólo los domingos [= ‘trabaja solamente los domingos’]
Para evitar su confusión con 
- Trabaja solo los domingos [= ‘trabaja sin compañía los domingos’]
Lo mismo sucedía con
-  ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración)
Frente al siguiente caso
- ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (aquellos acompaña al sustantivo libros).

     Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumplía con el requisito fundamental que debería justificar el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras formalmente idénticas, pero de distinta función gramatical. Por ejemplo la tilde diacrítica para distinguir "dé" como verbo de la preposición "de" sin tilde. 
        Por esa razón, explica la Academia,  se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. Además, agregan que las posibles ambigüedades pueden resolverse por el propio contexto comunicativo. En todo caso - comentan con vena de escritores - siempre pueden evitarse, buscando otras palabras u otros giros al enunciado.
          En lo personal, me acomodaba más la prescripción anterior que recomendaba la tildación para distinguir su función. Pero, ni modo, las circunstancias cambian y, al parecer, la voluntad de de la Academia es allanar el camino sinuoso de la ortografía castellana para hacerla más querible por parte del hablante. No lo sé. No creo haya muchos homínidos castellanos que hayan llevado el curso de ortografía con mucha fascinación que digamos.